• Estimular el respeto a la convivencia y la comunicación, a través del conocimiento del propio ser humano y su capacidad de relación con los demás. • Reforzar el comportamiento ecológico, implicando a los niños, jóvenes y adultos en la utilización de mecanismos para una mejor gestión de los recursos. • Estimular el principio de “ahorro” como la mejor fuente de energía y la menos contaminante. |